miércoles, 24 de diciembre de 2014

cajón de sastre

A partir de ahora los recuerdos, llamadas de mi madre o vivencias más cercanas en el tiempo se entremezclan de tal manera que soy incapaz de desentramar y organizar la información. 
No somos una familia rara, eso lo son todas, somos más bien una familia que no ha sabido serlo. 

 Tíos con los que intento no hablar, hermanos con los que no hablo, padres a los que no sé como hacerlo y abuelos que no han vivido lo suficiente para ver el desconocimiento que tenemos todos de todos.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Lope de Vega


De antes de llegar a Valencia recuerdo pocas cosas. Pequeñas secuencias sin continuidad como cuando se te cierran los ojos viendo una película y al volverlos a abrir sabes que algo te has perdido sin llegar a saber cuanto.
Recuerdo una cartera de flores con el fondo violeta, una tarde solitaria esperando en la puerta de una escuela, un suceso trágico ocurrido en el vecindario y  una casa que no tenía puertas. 
Extrañamente recuerdo dos momentos fotográficos, uno cuando me cortaron el pelo "a lo chico",  foto en blanco y negro con cara sonriente y camisita de rayas. Y otro al poco de establecernos en Burjassot, entonces tenía siete años y nos hicieron una foto de colegio con un fondo con flores rosas y azul que dispusieron en el patio, yo también vestía de ambos colores.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Recuerdo nº 1



Uno de mis primeros recuerdos creo que se debe a  la euforia de las primeras votaciones en democracia, día festivo que recuerdo en tonos vintage junto con una caída sobre tierra batida y un raspón en la rodilla que tardo bastante en curar. Entonces vivíamos en Castellón allí curse primero de EGB en el colegio nacional de la marina, no sé porque recuerdo tan bien este nombre. 

También recuerdo de entonces paseos al puerto con buen tiempo, una operación de anginas y el nacimiento de mi hermana pequeña o más bien la llegada a casa de mis padres con un bebé envuelto en una toca. 
Este hecho fue determinante para el regreso a Valencia de todos nosotros, Sonia nació síndrome de Down y mi madre necesitaba calor, igual que el bebé.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Valencia y mi abuelo Tomás



De la historia de mi familia desconozco muchos detalles, pero se que comienza en Valencia y con mi abuelo Tomás. 
Mi abuelo supo que si salía vivo de esa guerra que no entendía regresaría con su familia a Valencia, una paraíso donde la tierra era muy fértil, teniendo en cuenta que solo había conocido La Mancha es fácil de entender. 

Mi abuelo Tomás trajo consigo a su mujer, a sus tres hijos y a mi madre, su única hija. Mi madre ya festeaba con un chico del que se despidió porque en esos tiempos una relación a distancia no era una relación. 

Una vez que se estableció la familia en un pueblo muy cercano a Valencia, un pueblo con huerta aunque nunca la trabajaron, tanto mi abuelo como mis tíos y mi madre encontraron trabajo en diferentes oficios: Francisco  con el ganao en los corrales del matadero de Valencia, Manolo no me acuerdo, Tomas en una fábrica de muebles, mi madre en algo de manufacturas y mi tío Emilio el más pequeño continuo el cole, creo.
A las pocas semanas de vivir en Valencia sonó el timbre en el piso de mis abuelos, mi madre fue a abrir la puerta y allí se encontró con su novio del pueblo que lejos de resignarse a perderla la siguió hasta Valencia arrastrando de paso con él a padres y hermanos. Ese chico era mi padre.


 Aquí termina el romanticismo.