miércoles, 24 de diciembre de 2014

cajón de sastre

A partir de ahora los recuerdos, llamadas de mi madre o vivencias más cercanas en el tiempo se entremezclan de tal manera que soy incapaz de desentramar y organizar la información. 
No somos una familia rara, eso lo son todas, somos más bien una familia que no ha sabido serlo. 

 Tíos con los que intento no hablar, hermanos con los que no hablo, padres a los que no sé como hacerlo y abuelos que no han vivido lo suficiente para ver el desconocimiento que tenemos todos de todos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario